Hay que distinguir dos tipos de condensación en las ventanas: la que se produce en el interior del doble acristalamiento, dentro del perfil separador, y la que aparece en el exterior, en la superficie de los vidrios.
La primera es catastrófica, pues para repararla es preciso desmontar el doble acristalamiento y producirlo de nuevo, mientras que la segunda es a la que estamos más acostumbrados, ya que se produce por la diferencia de temperatura entre el vidrio y el ambiente.